"No se trata de crear perfumes inspirados en Cuba. Se trata de capturar lugares, personas, momentos, materiales y emociones — y convertirlos en experiencias olfativas."
En La Habana, junto al cuarto donde dormía su fundador cuando era niño, crecía una planta de jazmín. Cada mañana, antes de comenzar el día, su aroma llenaba el patio colonial.
Años después descubrió que aquella planta no había comenzado con él: había pertenecido a su abuela, Ana, quien la llevó desde la casa donde vivía de niña con su padre.
Una misma planta acompañó a distintas generaciones de una familia — hasta que un día desapareció. Pero su aroma había quedado en la memoria. Esa memoria es el origen de HabANA.
La ciudad donde nace el alma de la casa.
Referencia visual y emocional fundacional.
Ciencia y nostalgia destilada en perfume.
El jazmín funciona como hilo conductor dialogando con las materias primas más nobles de nuestra tierra.
Vive el arte de la formulación en nuestro taller privado en La Habana guiado por nuestros perfumistas.
"Las cosas cambian. Las casas cambian. Las personas crecen.
Los jardines desaparecen. Las generaciones pasan.
Pero algunos recuerdos permanecen.
Un jazmín. Un jardín en La Habana. Una abuela llamada Ana.
La planta desapareció. La memoria permaneció.
Y nosotros decidimos convertirla en perfume."